El Mercado de Compradores en un Vallarta Cambiante

Antes de mudarse definitivamente a Puerto Vallarta en 2009, Luke Kost era un asiduo visitante de la ciudad, donde solía pasar largas temporadas desde hacía 12 años. Originario de Portland, Oregón, recuerda que sus primeras impresiones del puerto fueron que las personas eran muy amables y cálidas, que había muchas cosas por hacer y que tenía un encanto especial: “Simplemente disfrutaba cada aspecto”, menciona.

Aunque mucho ha cambiado en el Puerto Vallarta al que llegó por primera vez en 1997, Kost considera que sigue teniendo la misma gente grandiosa y ahora existe mucha más diversificación.

En Estados Unidos, Kost (quien es licenciado en Ciencia de la Gestión de Negocios por la Universidad de Phoenix), se desempeñaba como agente inmobiliario para Oregon Realty e invertía en bienes raíces. Además, era especialista en préstamos inmobiliarios en los estados de Oregón y Washington. Durante uno de sus viajes a Puerto Vallarta, conoció a Harriet Murray (presidenta de Cochran Real Estate y actual presidenta de AMPI Puerto Vallarta) y fue involucrándose en la industria local de los bienes raíces. Estos factores fueron clave para que tomara la decisión de cambiar de residencia.

Actualmente, su trayectoria en Bahía de Banderas incluye experiencia como agente de vendedores y compradores inmobiliarios, operador de rentas y propietario. Se especializa en ayudar a los vendedores a obtener el valor más alto en el mercado, así como a encontrar las mejores oportunidades para compradores de propiedades vacacionales y propiedades generadoras de ingresos.

Hace algunas semanas, abordamos a Kost para conocer sus impresiones acerca del momento actual que vive la industria en la ciudad. De manera categórica, respondió que sigue siendo un mercado de compradores:

Luke Kost.

“Definitivamente, las ventas han aumentado desde el año pasado y los vendedores están comercializando en precios menores a los que inicialmente tenían considerados. La economía de los Estados Unidos está en excelente momento y su industria de bienes raíces en apogeo, lo que ha generado que los compradores americanos muestren interés por adquirir propiedades en el extranjero. En relación a los precios del mercado mexicano, estamos justo empezando a subir por la rampa de los bienes raíces, si los clientes quieren conseguir una buena oferta, no deben tardar en invertir, es un buen momento”.

En un reporte del comportamiento del mercado en el primer trimestre de 2017, Cochran Real Estate señala que las ventas de casas y condominios aumentó un 20 % y el precio promedio de las ventas disminuyó en un 14 % en relación al mismo período del año pasado. Las unidades condominales de la Zona Hotelera, Marina Vallarta y Nuevo Vallarta siguen dominando el sector, con incrementos de más del 100 % en volumen de ventas.

Por otro lado, resalta que se está comenzando a ver un mayor interés en las residencias de alto valor (propiedades de más de un millón de dólares distribuidas desde Punta de Mita hasta Mismaloya), que han estado en el mercado por muchos años y que no habían tenido movimiento.

Ante este panorama acelerado y contemplando la gran cantidad de desarrollos que están en construcción, señala que es necesario atender ciertas cuestiones que atañen tanto a los profesionales inmobiliarios como a clientes, instancias gubernamentales locales y miembros de la comunidad.

Una de las incertidumbres más frecuentes entre los extranjeros es el proceso de compra. En muchos sentidos, invertir en bienes raíces en México es diferente a como se hace en Estados Unidos y Canadá. Al tratarse de una de las transacciones más importantes en la vida de las personas, deben asegurarse de trabajar con un profesional inmobiliario de confianza que conozca a los desarrolladores y tenga conocimiento sobre los mercados mexicano, estadounidense y canadiense.

Debido a que en el país no existe una licencia formal para agentes inmobiliarios, recomienda contactar a los afiliados a la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), pues cumplen con requisitos de profesionalización, lineamientos éticos que protegen el patrimonio de los vendedores y proveen una experiencia satisfactoria.

“Actualmente, hay conversaciones a nivel nacional para tratar de establecer requerimientos de licencias a agentes inmobiliarios avaladas por el Gobierno Federal. Creo que es muy probable que esto suceda en el futuro, pues la AMPI está muy comprometida con el tema”.

A nivel local, menciona la importancia de reflexionar acerca de la gran cantidad de desarrollos que se están construyendo en lugares como la Zona Romántica y las tendencias modernas que algunos están introduciendo al paisaje urbano. Muchos expatriados y compradores potenciales encuentran atractivo el encanto tradicional y estos inmuebles podrían cambiar esta atmósfera, por lo que existen incertidumbres con respecto al resultado.

“El comité de planeación urbana y los residentes deben involucrarse y comprometerse a promover medidas que dirijan el crecimiento e infraestructura de Puerto Vallarta en una dirección favorable. Es cierto que hay edificios que necesitan renovación y que el destino cambiará inevitable, pero está en sus manos preservar aquello que más valoran para que la urbe evolucione de manera próspera”.

Antes de finalizar, señaló que en Guadalajara se han realizado proyectos de renovación que han introducido nuevas tendencias de manera armónica al paisaje de la ciudad y son del disfrute de los ciudadanos. Puerto Vallarta podría encontrar una opción en este tipo de modelos, siempre y cuando exista la participación de sus habitantes.